La quinta idea
El estado post-crisis empuja a la búsqueda de mayor significado y pasión en la vida y el trabajo, en los productos y servicios que recibimos, en otras palabras, una legítima búsqueda de la felicidad. Cada vez se dan a conocer más estudios científicos para ver de qué está hecha la felicidad, cómo se logra y cuáles son las características de las personas que se consideran felices. Estamos realmente ante la “Gran Depresión”, pero no económica, sino social. El curso de la Harvard University más solicitado en los últimos años ha sido el de Positive Psychology, de quien ya se conoce como “el gurú de la felicidad”. Tal Ben-Shahar, autor de bestsellers como Happier (2007) y EvenHappier (2010), enseña por qué la felicidad es una cuestión fundamentaltambién en el mundo de los negocios. Lo que obtenemos del beneficio a corto plazo es placer, mientras que el beneficio a largo plazo nos aporta sentido. Se trata de tener un objetivo vital y disfrutar en el camino para conseguirlo; un balance entre el “quiero” y el “debo”, en el que la clave es que acabe predominando el “quiero” frente al “debo”. También se ha detectado que cuanto más feliz es una persona más proclive es a llevar a cabo nuevas iniciativas: La emoción lleva al movimiento. Y que la felicidad está relacionada con la concentración que ponemos en lo que hacemos. La reenergización de nuestra economía depende, en fuerte medida, de que queramos volver a ser felices, y que nos pongamos a ello. Felicidad y negocio no son ideas excluyentes, sino todo lo contrario. El negocio del futuro es, en buena medida, “el negocio de la felicidad”. Así, hay que entender que el objetivo de ser y hacer feliz debe formar parte del modelo de negocio de la empresa. Pero, ¿cómo puede contribuir un negocio al aumento de la calidad y cantidad de felicidad de sus clientes?
Ejemplos:
The fun theory
Whopper face
Cocacola 1
Cocacola 2
Cocacola 3
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